jueves, 24 de septiembre de 2009

Vida con sal

La muerte de una persona, sea el que sea, genera dolor, genera tristeza y seguramente en alguna parte del mundo alguien saldrá afectado sentimentalmente por esa muerte. En el caso de muerte de deportistas, la tristeza tal vez es mayor, porque el publico se identifica con los deportistas, siendo ellos sus ídolos.

Hace poco Colombia fue nuevamente conmovida por una muerte mas de una promesa deportiva, futbolera. Hernán Córdoba, luego de hacer un gol y servir el otro en la victoria del Huila frente al Pereira, decidió irse para relajarse en los “termales” para descansar. El regreso en la madrugada de los “termales” encontró al futbolista junto con sus dos amigos embriagados.

Lo que siguió es fácil de imaginar. El conductor en un intento de pasar a otro carro que se adelantaba, se choco con otro vehiculo de frente y se genero un incendio. Hernán Córdoba junto a su compañero del Atlético Huila perdieron la vida o durante el choque o lo mas probable luego, durante el incendio.

El caso no es como y porque murieron, si que pesar y que en paz descansen. El hecho es que el profesionalismo de los futbolistas de colombianos simplemente no es profesionalismo, esa vaina no existe en el pensamiento de ellos. Ejemplos hay un montón. Hasta el mismo “Tino” Asprilla que hizo un carrera muy buena mantenía bebiendo y estando castigado por los clubes europeos en los que perteneció.

La familia Córdoba, no cabe duda que es una familia de mala suerte. A pesar de eser una familia humilde, logro sacar dos futbolistas talentosos y ambos en su momento mas alto y efectivo por algunas razones deciden irse para el otro mundo. Giovanni Córdoba, jugador del Deportivo Cali hace unos años (2002) durante un entrenamiento del “verde del valle” un rayo termino con su vida.

Las razones de las cuales esos fallecimientos hacen presencia en Colombia en mi opinión se encuentran en la educación y en el hogar. Si el papa de la familia llega a la casa cada tres días embriagado eso obviamente no es una imagen positiva ni una imagen ejemplar para los hijos. Lo mismo para con la educación. Si la educación de los sectores populares no difunde el mensaje correcto a los niños, ellos no harán mas que jugar futbol, y cuando crezcan y ganen alguito de dinero siempre, siempre los resultados serán los mismo.

Ojala, allá donde estén todos los futbolistas fallecidos colombianos, estén bien y jugando futbol. Lo cierto es que donde tengan un equipo, el combo debe ser bueno. (Becerra, Escobar, Giovanni y Hernán Córdoba, “Carepa” Gaviria, “Palomo” Usurriaga, etc.)

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